Priapismo: una de las patologías más urgentes

Se trata de una erección mantenida en el tiempo (de más de 4 horas), dolorosa y que no cede tras la finalización de la relación o el estímulo sexual. Es una de las patologías más urgentes en urología, por lo que su presentación requiere de actuación en el servicio de urgencias en el mínimo tiempo posible. Esto es así por el riesgo de disfunción eréctil posterior si no se trata con celeridad.

Su nombre viene dado por el dios Priapo de la mitología griega, cuyo papel está relacionado con la fertilidad. Su representación suele ser un hombre con un pene grande erecto.

Es una patología poco frecuente con múltiples causas posibles: el uso de fármacos (como el alprostadilo o la papaverina intracavernosos) son las casas más frecuentes, aunque también lo pueden provocar el uso de algunas drogas, los traumatismos genitales, algunas enfermedades hematológicas (anemia falciforme) o algunas enfermedades neurológicas.

El problema que ocasiona el priapismo es una irregularidad el sistema de constricción y relajación de los vasos sanguíneos de los cuerpos cavernosos del pene, con lo que la sangre no puede retornar y se queda atrapada en el pene. Esta sangre agota su oxígeno al poco tiempo, por lo que a partir de las 4 horas se comienzan a producir lesiones vasculares que pueden llevar a una disfunción eréctil posterior. Aquí radica la necesidad de una actuación rápida mediante el drenaje de los cuerpos cavernosos, aunque se suele requerir la inyección de fármacos que reviertan la erección. Cuando este procedimiento no es resolutivo, se recurrirá a la cirugía.