Micropene

Se suele considerar un micropene aquel que en erección no supera los 7 cm. Debe tenerse en cuenta la circunstancia de que un aumento de peso y la presencia de grasa en la región púbica pueden producir retraimiento del pene.

Diagnóstico del micropene

Debe considerarse la circunstancia de que algunos casos que aparentan ser micropenes, en realidad corresponden a otro tipo de problema que no tiene que ver con su anatomía. Los casos de micropene por insuficiente desarrollo sexual,  presentan diversos cuadros clínicos:

  • Síndrome de Klinefelter. Anomalía genética masculina debida a la adquisición de un cromosoma femenino extra.
  • Hipoplasia de las células de Leydig. Pseudohermafroditismo masculino consecuencia de una deficiente generación de testosterona de las células de Leydig.
  • Síndrome de insensibilidad andrógena. Insuficiente masculinización de los genitales externos. Los andrógenos esenciales para el desarrollo del pene son la hormona testosterona, la hormona dihidrotestosterona, y el luteinizante (LH) de la glándula pituitaria.
  • Ciertos síndromes no relacionados con los cromosomas sexuales, pero que producen malformación, tales como el hipopituitarismo congénito.
  • En casos de microfalosomía el pene tampoco supera los 7 cm durante la excitación; sin embargo, se distingue del micropene en que el escroto y el perineo si presentan un desarrollo completo.
  • Pene conspicuo, o pseudo micropene. Parece un micropene a causa de circunstancias ajenas al mismo pene, como su ubicación en el medio del escroto (interposición peno-escrotal), o en casos de prepucios muy desarrollados, o por abundancia de grasa en la región prepúbica, entre otras razones.

Soluciones al micropene

El micropene en sí carece de una solución definitiva. En la actualidad, con independencia del remedio, se consigue relativa mejoría. Cada paciente debe ser diagnosticado y tratado de forma individualizada, debido a la variedad de las causas.

Terapia hormonal

En pacientes pediátricos, el especialista valorará si precisa terapia hormonal que ayude al desarrollo genital. Suele inducir cierto crecimiento, que se repetirá en la pubertad, aunque no llegará a un tamaño considerado normal. El endocrinólogo pediátrico debe tener la última palabra sobre la candidatura del paciente al tratamiento en las diferentes fases del crecimiento del niño.

Solución quirúrgica

En pacientes adultos, según el caso, se puede recurrir a cirugía o liposucción de la grasa de la zona pélvica. La técnica quirúrgica consiste en la disección del ligamento suspensorio, que une la pelvis al pene. Normalmente, una parte del pene queda dentro del cuerpo y, con este procedimiento, el pene se extrae en su totalidad fuera del cuerpo y debería incrementar su longitud cerca de 3 cm.